6/7/18

Medina Sidonia


La ciudad de Medina-Sidonia es un municipio español situado en el centro de la provincia de CádizAndalucía. Pertenece a la comarca de La Janda, de la que es su capital. La montaña sobre la que se ubica se llama el Cerro del Castillo, la cual constituye la mayor elevación de todo el tercio occidental de la provincia, desde las últimas estribaciones de la Sierra de Cádiz hasta la línea costera atlántica, lo que le permite ser divisada desde una parte importante de la provincia, ofreciendo, a la vez, la extraordinaria panorámica de la superficie provincial. La ciudad se orienta hacia la Bahía de Cádiz, motivo por el cual se la conoce como el Balcón de la Bahía.
  Acuarela semi-húmeda sobre papel Hahnemüle 30 X 40 y pigmantos Rembrant .


10/6/18

El Vaporcito de El Puerto de Santa María

El Vaporcito de El Puerto cuando navega por la Bahía de Cádiz, atracado en su muelle.
Acuarela semi húmeda sobre papel Arches de 55X35 cm y pigmentos Schmincke.



10/4/18

Puerto de pesca

Acuarela sobre papel Hahnemühler 425 gr/mm de 30 X 40 cm

Castillo de San Sebastián


El Castillo de San Sebastián está situado en uno de los extremos de la playa de la Caleta, frente a castillo de Santa Catalina, sobre una pequeña isla desde la que protegía el frente norte de la ciudad de Cádiz. Se encuentra unido a tierra con un malecón, lo que permite que no se encuentre aislado en la pleamar.
La isla donde se encuentra el castillo de San Sebastián ha sido objeto de continuos asentamientos desde la antigüedad. Según la tradición aquí estuvo el templo de Kronos, después una torre-atalaya musulmana, y ya en el siglo XV lugar de una ermita advocada a San Sebastián. En el año 1457 una nave veneciana se refugió en la isla a causa de una epidemia de peste, reconstruyeron la torre y levantaron una ermita a la advocación de San Sebastián. En este lugar se labraron incluso las armas de la ciudad de Venecia en reconocimiento a la hospitalidad gaditana. Tras el saqueo inglés de finales del siglo XVI, el lugar se destinó al castillo, reconstruyéndose la torre en 1613 bajo la dirección de Juan de la Fuente Hurtado, dotándola de artillería y haciendo a su vez los servicios de faro para los navegantes. En el año 1706 se inician las obras del castillo en la parte de la isla que miraba hacia la ciudad. En el año 1739 el castillo con 17 cañones que controlaban la entrada a la Caleta y el canalizo sur hacia la bahía. En el año 1860 el castillo fue reforzado con baterías acasamatadas. A finales del siglo XVIII se construyó un largo malecón por el que el castillo quedaba unido a tierra, a la puerta de La Caleta, pero en un principio tenía que esperarse la bajamar para acceder al castillo.
Consta de dos espacios abaluartados asentados en cada una de las isletas. El primero, el verdadero castillo, es de planta irregular, algo alargado, y con nueve lados. Posee parapetos, cañoneras, dos fosos de agua y puentes levadizos, uno que daba a la plaza de armas, en dirección a la ciudad, y otro, en el frente noroeste, que unía con el resto de la isla donde se encontraba la ermita y la torre-faro. En la segunda isla, igualmente amurada, se yergue el actual faro, construido en el año 1908.
En 2011 se inició un proceso de restauración del conjunto que perdura a lo largo del año 2012. En concreto, en septiembre de 2012 la restauración de la Avanzada de Isabel II o de Santa Isabel (la ampliación del castillo más adentrada en el mar, construida en el siglo XIX) estaba casi concluida, mientras que del núcleo original del castillo (la fortificación más cercana a la ciudad, construida a lo largo del siglo XVIII) apenas se habían realizado una pequeña parte de las tareas previas de eliminación de estructuras superpuestas durante su uso militar a lo largo del siglo XX y algunas catas para determinar 
En su interior se encuentra un Laboratorio de Investigación Marina de la Universidad de Cádiz

Casa salinera de la Bahía de Cádiz


El consumo de la sal tiene orígenes muy remotos. Las salinas constituyeron una de las industrias claves de la Bahía de Cádiz , y mantuvieron una importancia estratégica en la economía de los pueblos de la zona hasta bien entrado el siglo XX. A causa de lo dificultoso de los desplazamientos en el medio, fue surgiendo sobre estas llanuras una diversidad de casas dispersas (las casas salineras), de reducidas dimensiones, que significaron muy pronto un elemento fundamental en la configuración de su paisaje, un rasgo visible que manifestaba, más que ningún otro hecho, la ocupación que los hombres estaban realizando de estas superficies anegables.  Tenían una zona de habitación, cuadras para las caballerías de labor y de transporte, almacén para aperos  y todas contaban con un aljibe para agua dulce. Sin apenas cimentación, estaban dotadas de contrafuertes para darles solidez. La dificultad del transporte de materiales de construcción hizo que se levantaran con piedra ostionera y sus fachadas estaban cubiertas con numerosas capas de encalado. Algunas llegaron a tener patio. En ellas vivían los salineros y sus cuadrillas. Estas casas y sus formas derivan de una actividad, de modo que desaparecida esta, cayeron en el abandono y en la ruina. Sólo hay un pequeño número de casas salineras restauradas y conservadas y muy pocas en explotación. La mayoría se encuentra en distintos grados de ruina por abandono. Parte de estas casas abandonadas es irrecuperable.

Las casas salineras y sus salinas de la Bahía han contribuido con sus tipologías después a convertirse en elementos y referencias inexcusables de identificación del paisaje marismeño gaditano



8/3/18

Templete fuente de la Virgen del Roció



Siempre ha sido una gran devota de Nuestra Señora la Virgen del Rocío esta población y, para que los palmerinos tengan siempre presente a la Señora, en el centro de La Palma se encontraba un pozo de agua potable que abastecía a los vecinos de la ciudad, y en el año 1927 se construye una plaza con un templete en ladrillo visto con numerosos azulejos de planta cuadrada y con las cuatro caras del templete de abiertos lados se puede ver desde cualquier punto la imagen de la Virgen del Rocío de cerámica ataviada con sus galas de Pastora, que preside y da nombre a dicha plaza. Este fue el primer monumento en honor a la Virgen del Rocío que se realizó fuera de Almonte. 
Acuarela sem-humeda 42X50cm sobre papel Arches y pigmentos Schmicke

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